Declaración de artista
Hacer del arte una fuerza vinculante que fortalezca una política estética de la vida
común recurriendo a la percepción, al saber, a las relaciones con los objetos y el
territorio. Las prácticas artísticas participan de una estética por la vida y es de aquí
que el artista, ligando el arte a la cultura, participa y visibiliza la estetica de lo
cotidiano.
El trabajo colaborativo en el arte es una estrategia de acción colectiva que mediante la
dinámica de dar y recibir restablece transacciones y compromisos, intercambios y
reciprocidades en la configuración de los vínculos sociales y culturales; un estímulo y
canal que mediante una imagen de sí visibiliza los actores del colectivo. Un modo
medial introduce una estética en las prácticas cotidianas.
El artista de esta época trabaja con herramientas virtuales que, aunque inciten a la
desterritorialización de la vida urbana, son también un recurso medial de información
y comunicación que restablece el encuentro entre comunidades aisladas y sus
territorios.
Asociar las historias de vida con la creación aviva los hechos y acontecimientos del
país y puede restablecer puentes sensibles entre el conocimiento y la experiencia, la
cultura, el patrimonio y el territorio.
¿ Es la Huerta una utopía? Se plantea que mediante el trabajo colaborativo, las
analogías sensibles y sinestesias (intercambios) visuales, auditivos, táctiles gustativos,
etc., se reconozcan y activen nuevos circuitos y redes comunicativas entre la vida rural
y la urbana; se cambie el flujo incidente de lo urbano en lo rural: por lo rural para lo
urbano.
Las personas del campo tienen mucho que enseñar, los urbanitas mucho que aprender.
Esta huerta, que es un centro de operaciones del arte comprometido con la poética del
intercambio, hace que mediante prácticas cotidianas y estrategias propias del arte
como lo es la circulación, se registre, se intercambie, se construyan metáforas,
imaginarios y narrativas que interpelan nuestra responsabilidad con el futuro. Desde
el punto de vista de la sociedad urbana donde se opone la naturaleza a la cultura,
sembrar semillas e intercambiarlas y ponerlas en circulacion se transforma en una
práctica que fecunda caminos de encuentro y visibiliza una estetica de la vida
cotidiana.


Felicitaciones Trixi por los articulos que interpelan sobre el rol de la ciudadanía en el campo, gracias a quienes podemos alimentarnos los urbanitas y por la importancia de proteger el ambiente y recursos naturales! Abrazos desde mi blog
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